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Con fuerza

Dame otra vez tú mano, entrelacemos nuestros dedos y aprieta con fuerza hasta enrojecerlos.  Manos que nos dan la bienvenida o el adiós de despedida.   Manos al cielo rogando que llueva otras pidiendo clemencia. Manos de laboriosos artesanos, manos encallecidas de viejos marineros. Juntemos las manos entrelacemos nuestros dedos y aticemos los latidos al corazón. Manos que se entregan manos que marcan la piel, manos que paran y otras disparan. Manos de nuestras madres entre tirones de orejas y abrazos, mano grandes, manos largas manos de recien nacido son las manos... Dame otra vez tú mano, entrelacemos nuestros dedos y aprieta con fuerza hasta enrojecerlos.  

Al pie del camino

                                                                                  Ay! Pequeño guijarro,                                piedrecilla en senderos olvidados,                       sueñas con ser adoquin en calzada Romana,                           capitel o columna en la plaza de San Pedro                               y la mano del David de Miguel Angel.                                   ...

IMAGINARÉ

¡Imaginaré como canta el sol! ¡Imaginaré! ¡Imaginaré un planeta y lo llamaré Tierra! ¡Imaginaré! ¡Imaginaré los senderos de amor! ¡Imaginaré! ¡Imaginaré a ti mujer! ¡Imaginaré! ¡Imaginaré tú sonrisa! ¡Imaginaré! ¡Imaginaré nuestro amor! ¡Imaginaré! ¡Imaginaré mares de pasión! ¡Imaginaré! ¡Im...

Más viento

Y gritaba con la cabeza erguida. ¡Más y más viento! Entre afiladas espadas, equilibrios, con los calzetines zurcidos, maldiciendo a todo dios, mis desgracias... mientras gritaba. "Más viento o reviento! Más por dentro... voy soltando las amarras de islas desoladas por miles de guerras civiles. Herido en unas o muerto en otras, mientras gritaba. "Más viento o reviento" Salpicando las olas mi torso desnudo salto a lomos de las tormentas. ¡Viento! soy viento.  

Paraíso perdido

Ven y súbete a las más altas ramas Oh!  Brisa fresca Donde se fueron las letras que escribí? ¿Llegaron a tí? ¿No? ¡Ya lo sé! Volvieron donde las cogí. Rayo verde al atardecer. Así ocurrió.   Ven recuéstate crucemos las miradas sin decir nada.  

Cabezadas

Cuantas noches me muero, cuantas veces quiero dormir, cuando duermo, yo me muero, ¡Aprendemos el morir! Duermo con un ojo abierto y las manos entrelazadas, la boca bien apretada y un libro que ponga fin. Parece que me entra sueño, es la hora de dormir, lo dejó todo en su sitio, por si tengo que morir. Que descansen ustedes, ¡Yo me voy a dormir! ¡Que bonito es dormir! Te entra sueño en el sueño. Sueños por los que vivir. Anatta

Rastrojos

Surcos maduros remarcan el tiempo caminos yermos .                                             Todo o nada                                        el juego de la vida                                       ¡Vamos juguemos !                          ...