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El Guiso

Vaya olla de guiso es una guisa, este guiso entre puchero te quiso, dos cucharas de miso, el amor que tanto quiso. Un soneto a la olla, una pizca de letrillas, dos partes de bellas coplas y la otra estribillo. ¡Vaya! ¡Vaya!,  Qué disparate de guiso, es una guisa, este guiso. Sabor a romero y tomillo, recuerdo la mujer que quiso, fué estrofa, soneto o verso, aderezo de este guiso. ¡Vaya empacho! qué indigesto, se nos atraganto un verso. ¡Vaya! ¡Vaya! Qué disparate de guiso, que guisa con este guiso. Cuando prepare estofado, solo con chorizo y miso, lo mejor para un buen guiso. 

SERENDIPIA

Vive la vida en mí, más allá la vida quiere vivir, es conmigo o sin mí. ¡Que quiere la vida de mí! ¡Qué! Si no es poder vivir conmigo o sin mí.   Perecer la vida quiere, no es dilema ni ensayo, no hay un porque ni tampoco un tanto, superarse a si,quiere. ¡Qué quiere la vida de mí!   Fenecer la vida quiere vida con más vida y alcanzar las más altas atalayas donde hombre y vida tienen su morada. Sin defecto,sin mancha y cristalina.   ¡Quiero la vida en mí! y por fin poder proclamar. ¡Qué no hay! ¡Qué no hay!   Vida sagrada sin ti.  

Historias III

Una mujer... un recuerdo.

Manuel

Manuel el poeta Manuel albañil de paleta y alma de poeta Cordabés de serranía, Madrileño de adopción su juventud la posguerra repleta de penurias y flaquezas Hombre del pueblo hombre sencillo y honesto de paleta en mano y de canasto libreto entre masa y ladrillo su quebradiza voz recita y recita. "Aquí estoy para vivir mientras el alma me suene, y aquí estoy para morir, cuando la hora me llegue, en los veneros del pueblo desde ahora y desde siempre. Varios tragos es la vida y uno solo trago es la muerte". A Manuel, 88 años Entona alegremente. "Varios tragos es la vida y uno solo trago es la muerte". Gracias por nuestro encuentro.      

La espera

Todos esperamos al muerto ¡Ni muerto se quiere ir! Unos lloran, otros rezan menos el muerto ¡Que cojones! no se quiere ir. Los de arriba ya le esperan los de abajo lo amortajan ¡Señor mio! No se quiere ir. Cien veces al encuentro vino la muerte Ciento una salió corriendo ¡Ni muerto se quiere ir! Todos queremos al muerto todos queremos su bien ¡Ni muerto se quiere ir! Porque el que tiene ganas de vivir no hay ni cura, ni llanto ni muerte, ni la madre que lo parió que le haga desistir. ¡Qué cojones!    

Historias II

Un hombre... Un viaje sin destino.  

Fué

Paramos el tiempo y no fue nuestra intención. Paró la tierra, paró el sol o fue nuestra devoción. ¿Quién paró el tiempo, la tierra y el sol? ¿Quien fué? Fué tan solo él...