SI ES BUENO VIVIR, TODAVÍA ES MEJOR SOÑAR Y MEJOR DE TODO DESPERTAR
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LA HERENCIA
Estoy
sentado
en el diván de un soberbio despacho del renombrado bufete
Montalban&Cia, han pasado los veinte años dictado en testamento de
mi difunto padre, veinte años se dice pronto pero la espera valdría la
pena, y saber que heredaría una gran fortuna.
La
sola idea de este día me daba las fuerzas para superar los muchísimos
altibajos y tropiezos que tuve que lidiar, pero recordaba que todo lo penado
tendría su fin, la paciencia se hizo un mantra para esos momentos tan
desoladores.
Con voz grave el Albacea empezó a leer el testamento.
-
A mi querido hijo Alvaro, has tenido que esperar por veinte años para
saber la cuantía, el bien más preciado, la herencia familiar, pero hijo
mío debes saber que todos estos años has estado dando uso de ella, el
mismo legado que me ofreció mi padre, "La Esperanza"
- La Esperanza es la que me hizo seguir respirando aun cuando la presión de la vida me estuviera asfixiando.
Dónde encontraré tú alma sí te fuiste a otro cuerpo. Dónde estará tú cuerpo Cuerpo del alma mía Qué da vida a tú cuerpo Alma que no es la mía. Sabemos que somos almas y de ropage los cuerpos Dónde estará tu cuerpo cuerpo de alma mía que da vida tu cuerpo alma que no es la mía.
En la espalda llevo el mal cabalga sobre mis perjuicios en una esquina miro y jucio y con en las manos sostengo el látigo de mis lamentos. ¡Qué es mí mal! Si no desidia y olvido. ¡Y tú mal! Sombras de lo divino.
Palabras de soledades bienaventuradas soledades contra palabras ajenas en susurros fragmentados Donde está el presente si no es palabra que gratis nos entregan regalo singular y malintencionado Palabra para el sí palabra para el no o llanto de recien parido Me quedo con el grito colérico la risa loca y una lagrima de despedida Te dejo con el sí te dejo con el no Te dejo la palabra...
Haikus Escupo verdad tierra contra cal viva rojo asfalto. ... del corazón fue la busqueda sin razón en todo sueño. El humo negro, huevos de mil serpientes son tus palabras. Jesus me dijo: niño mira el cielo veras mi rostro. Dos palabras lleno el inframundo mi yo contigo.
Donde los cuerpos se difuminan donde las palabras <<ya sobran>> donde la inmensidad se funde y la oscuridad ilumina, donde los días revientan <<la eternidad>> y el no-tiempo reposa. Donde las almas florecen donde no hay verdades ni mentiras, donde no hay como ni cuando donde no hay amor <<con juramento>> Así es ese amor .
Corre, corre, corre en la hierba fresca. Salta, salta, salta a mis brazos. Duerme, duerme, duerme entre mis brazos. Sueña, sueña... mi pequeña princesa.
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